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Begoña Rodrigo en el Atelier de Grandes Damas organizado por Veuve Clicquot.

En el Atelier de las Grandes Damas ofrecen conferencias para compartir sus claves de éxito y contagiar a otras mujeres

El Atelier de Grandes Damas, proyecto de Veuve Clicquot que llega a España tras ser instaurado en Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y Japón para homenajear a mujeres “poderosas e inspiradoras” como lo fue Barbe-Nicole Ponsardin Clicquot, empresaria pionera del siglo XVIII y responsable en buena parte del champán tal como lo conocemos.

Cuenta con miembros como la fundadora de The Body Shop, Anya Hindmarch o la creadora y diseñadora Anya Hindmarch, y en España se inauguró ayer con las cocineras Begoña Rodrigo, de La Salita (Valencia), Pepa Fernández (El Qüenco de Pepa, Madrid) y Macarena de Castro, con una estrella Michelin en el restaurante que lleva su nombre en Mallorca.

“Las hemos escogido porque tienen sus propios negocios, han sido audaces para convertir un proyecto gastronómico en un éxito”, explicó Alejandro Santos, de Mercadotecnia de Veuve Clicquot, quien reconoció que no les costó encontrar candidatas en un país “con mucho talento”.

Pertenecer al Atelier de las Grandes Damas “une a sus integrantes”, que ofrecen conferencias y conferencias para compartir sus claves del éxito y contagiar a otras mujeres, explica Santos.

“Es una forma de seguir ampliando esta red de mujeres poco reconocidas”, opina Macarena de Castro, quien, como Fernández y Rodrigo, se siente “totalmente identificada” con Madame Clicquot, una mujer “muy avanzada a su tiempo, sin miedo a nada, con muchas cosas en su contra y que innovó”.

Begoña Rodrigo defiende que “el talento no tiene género” y lamenta que en España una mujer lo tenga “más difícil en todo” porque es “un país machista”.

La valenciana considera que “las ligas paralelas nos hacen más débiles”, por eso critica que exista un premio a la Mejor Chef que concede The World’s 50 Best Restaurants, motivo por el que lo rechazó Carme Ruscalleda en 2012: “No conozco un premio que diferencie entre el mejor médico o la mejor médica o el mejor periodista o periodisto, es ridículo”.

Como feminista, lamenta que todavía se pregunte a las mujeres y no a los hombres cómo concilian vida laboral y familiar y lamenta que las féminas sean “más resignadas, lo que nos hace estar en un segundo plano sin sentirnos incómodas”, algo que debe cambiar asegura.

Visto en: noticiasdenavarra.com

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